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La selección de fútbol de la República de Corea, bloqueada por la pared de México como país anfitrión, se enfrenta a una situación desesperada en el último partido de la fase de grupos, donde un solo descuido podría significar el fin de su participación en el torneo. Debe evitarse el peor escenario posible: tener que recoger las maletas en el escenario de la Copa Mundial tras solo tres partidos.
El equipo nacional de Corea del Sur, dirigido por el entrenador Hong Myung-bo, perdió por 0-1 ante México en el segundo partido de la fase de grupos del Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en América del Norte, que se disputó el día 19 a las 10:00 (hora de Corea) en el Estadio Akron de Guadalajara, México.
El sueño de una clasificación anticipada a la ronda de 32, alimentado por la victoria en el primer partido contra la República Checa (2-1), se ha pospuesto, y Corea del Sur se mantiene en la segunda posición del grupo con 3 puntos (1 victoria y 1 derrota). Por el contrario, México, que ha logrado dos victorias consecutivas con 6 puntos, ha asegurado su clasificación a la ronda de 32 y su posición como líder del Grupo A, independientemente del resultado del último partido.
El enfrentamiento entre la República Checa y Sudáfrica, celebrado el mismo día, concluyó con un empate 1-1, lo que complicó enormemente la situación del Grupo A, en el que se encuentra Corea del Sur. Al finalizar la segunda jornada, México ocupa el primer puesto con 6 puntos, Corea del Sur el segundo con 3 puntos, la República Checa el tercero con 1 punto y Sudáfrica el cuarto con 1 punto. El destino de Corea del Sur dependerá del resultado del último partido de la fase de grupos contra Sudáfrica.
Sudáfrica es considerada la selección más débil del grupo en términos de potencia objetiva, pero tras mostrar una capacidad oculta en el segundo partido contra la República Checa y lograr un empate, no debe haber ninguna complacencia ante la selección de Corea del Sur. Corea debe evitar el contraataque de Sudáfrica en la próxima y última jornada y obtener el resultado deseado.
El escenario más claro es la victoria en el último partido contra Sudáfrica. Si Corea derrota a Sudáfrica y asegura 6 puntos, confirmará automáticamente el segundo lugar del grupo. Dado que México ya ha asegurado la primera posición, incluso si la República Checa derrota a México en el mismo horario y suma 4 puntos, esto no alcanzaría los 6 puntos de Corea, por lo que Corea avanzará sola al tan esperado torneo de octavos de final (32 equipos).

Incluso si Corea del Sur logra un empate contra Sudáfrica, podrá mantener la segunda posición del grupo. En caso de empate contra Sudáfrica, Corea del Sur sumará 4 puntos. Si en ese momento México vence o empata contra la República Checa, la República Checa solo sumará 1 o 2 puntos, lo que permitiría a Corea del Sur ocupar la segunda posición de forma exclusiva. Incluso si la República Checa comete una sorpresa al vencer a México y ambos equipos terminan con 4 puntos, Corea del Sur, que derrotó a la República Checa por 2-1 en el primer partido, mantendrá la segunda posición del grupo de acuerdo con el criterio de desempate prioritario de esta competición, el cual se basa en el enfrentamiento directo.
El problema surge si Corea del Sur pierde en el último partido contra Sudáfrica. Si Corea del Sur termina con solo tres puntos tras caer ante Sudáfrica, perderá inmediatamente su capacidad de clasificación por sus propios medios y se enfrentará al riesgo de descender a la tercera o cuarta posición de su grupo, viéndose obligada a seguir con angustia los resultados de otros estadios.
Si México gana o empata contra la República Checa en un escenario donde ya ha perdido ante Sudáfrica, Corea del Sur quedará empatada en puntos (3) con Sudáfrica. Sin embargo, debido a la desventaja en el criterio de desempate de enfrentamiento directo por la derrota en el último partido, descenderá al tercer lugar del grupo. En tal caso, deberá enfrentarse a un camino espinoso que implica una compleja comparación de resultados con los terceros de otros grupos para determinar si logra avanzar a los octavos de final.
El peor de los peores escenarios es que Corea del Sur pierda ante Sudáfrica y, al mismo tiempo, que la República Checa venza a México. De materializarse este escenario, la República Checa alcanzaría 4 puntos y ascendería al segundo lugar del grupo, mientras que Corea del Sur, al quedar relegada por el criterio de enfrentamientos directos, caería instantáneamente al último puesto del grupo (cuarto lugar) y se despidiría definitivamente de la Copa Mundial. En consecuencia, el significado de la victoria en el primer partido contra la República Checa se disolvería en un instante.
En definitiva, la tarea clara que se le presenta al equipo dirigido por Hong Myung-bo es abandonar cálculos frívolos como la estrategia de empatar y asegurar la victoria contra Sudáfrica. Tras haber demostrado una capacidad considerable en el partido contra la República Checa, enfrentar a Sudáfrica con la más mínima distracción podría resultar en un gol en contra, lo que podría obligar al equipo a abandonar el torneo tras solo tres partidos de la fase de grupos, una realidad cruel. Esa es la razón por la que el equipo nacional de Corea, al borde del abismo, debe adoptar una posición de último recurso y apostar todo en el partido final.

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